Estancia Cubana

Blog de Camilo López Darias

Archivos para Mayo 4th, 2008

Siberia

Publicado por Camilo López Darias en Mayo 4, 2008

Siberia. Siberia es una frase monumental, abarcadora, realmente inquietante. Significa, la mayoría de las veces, castigo, penitencia, horror.

Escuchar “Siberia” y pensar en los gulags estalinianos es casi la misma cosa. Frío perpetuo, dolor, muerte, y lo peor, olvido. Sí, no hay nada peor que ser olvidados por el resto. No crear memorias es como vivir sin sombras, lo cual significaría que el sol se encuentra en lo más alto del horizonte. ¡Cuánto calor! ¡Cuánta desesperación!

Pues del frío perpetuo, de los bloques de hielo angustiosos e hirientes (cualquier centelleo plateado descoloca iris y aniquila cámaras, compuertas y tallos oculares) al mediodía arrasador del Caribe y de Miami. Eso es Siberia. Una concatenación de ideas y de sueños, de memorias y de miedos.

A veces es sano renegar de los fantasmas de toda una vida. Cuesta. Es difícil, más no imposible. La teoría de la confrontación, al menos en psiquiatría, se constituye en ejercicio de renacimiento. Consiste en enfrentar las fobias con dignidad y hasta decoro. Si una niña, por ejemplo, tiene miedo del agua en la piscina, acércala paulatinamente. Primero moja sus pies, después el torso bajo y al final todo, hasta el alma. Es la desensibilización sistemática. Resulta, según muchos.

Así que para refrenar las angustias siberianas, nada mejor que mirar fotos del dichoso lugar.

Ragnar Axelsson tiene un portafolio de instantáneas siberianas que puede ser calificado de descomunal. Es una Siberia extraña a todas luces, diferente. Es una Siberia veraniega, oscura como Mordor y triste como Casablanca. Es un portafolio desprovisto de fe, pero lo suficientemente cercano como para despojarnos del temor a la palabra. La Siberia, en fin, de Axelsson, es como fábula triste, como muñequito ruso del ocaso. No se le teme tanto… y se comprende.

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